Preguntas frecuentes

¿Qué es el autoconsumo con excedentes?

El autoconsumo con excedentes consiste en un formato de consumo de energía sostenible y muy rentable. Dimensionando una instalación en nuestro hogar podemos producir una gran cantidad de energía eléctrica. Esta energía se consumirá al instante con los aparatos eléctricos que tengamos conectados en casa (luces, lavadora, vitrocerámica, aire acondicionado, radiadores, etc…) Si consumimos más de lo que producimos usaremos la red eléctrica para completar nuestro consumo. En el caso de que nuestro consumo sea inferior a la producción, volcaremos a la red eléctrica el sobrante de energía producida. Este excedente nos lo compensará nuestra compañía eléctrica de forma mensual a un precio fijado previamente.

Ventajas del autoconsumo con excedentes.

  • No es necesario utilizar baterías de almacenamiento de energía. La red eléctrica es nuestra batería.
  • Nunca nos vemos desabastecidos de energía ya que siempre podemos usar la red eléctrica habitual.
  • El coste de instalación es bastante menor al no tener que comprar baterías.

¿Puedo instalar yo mismo un kit fotovoltaico?

Gran parte del precio de una instalación fotovoltaica es la mano de obra de la instalación. Ésta puede ser hecha por cualquier persona que tenga conocimientos eléctricos suficientes.

Posteriormente, para legalizar la instalación y acogerse al autoconsumo, debe de contactarse con un profesional electricista de baja tensión que revise y presente la documentación necesaria en la administración.

¿Qué es la inyección cero?

La inyección cero es una forma de producción fotovoltaica en la que limitamos nuestro inversor para que no vuelque excedentes a la red eléctrica. Este formato de producción es interesante ya que no es necesario realizar ningún cambio de contrato con nuestra compañía eléctrica. Este sistema es adecuado para emplazamientos en los que se autoconsume toda la producción y en instalaciones con baterías.

¿Cuánto dinero puedo ahorrar en mi factura?

Normalmente el ahorro en la factura eléctrica puede llegar a ser hasta del 80% de la misma. Es decir, una vivienda con una factura de 150€ puede pagar tras montar la instalación fotovoltaica 30€. Todo esto depende de muchos factores, la dimensión de la planta fotovoltaica, y del tipo de consumo que se realice. Con una buena dimensión de planta podemos amortizar la instalación en unos 5 años, lo cual nos permitiría tener grandes ahorros en los siguientes 20 años.